- ✓Estados Unidos realizó una intervención militar en Venezuela que incluyó ataques aéreos y terrestres y la captura de su jefe de Estado.
- ✓La acción fue ordenada por la administración Trump sin autorización del Congreso estadounidense.
- ✓Existe una escalada de tensiones entre Estados Unidos y Venezuela.
- ✓La empresa estadounidense Chevron mantiene operaciones petroleras en Venezuela.
- ✓Un buque petrolero con crudo venezolano zarpó hacia Texas, Estados Unidos.
La escalada de tensiones entre Estados Unidos y Venezuela entra en una nueva fase compleja, combinando la fuerza militar con los intereses económicos petroleros. Tras la intervención armada ordenada por la administración Trump contra Venezuela –que incluyó ataques aéreos y terrestres y la captura de su jefe de Estado–, la vicepresidenta venezolana, Delcy Rodríguez, confirmó este domingo el zarpe de un buque con petróleo rumbo a Texas, Estados Unidos.
La operación militar, denominada "Resolución Absoluta" según el diario español EL PAÍS, se ejecutó sin la autorización del Congreso estadounidense y ha sido criticada por vulnerar la Carta de la ONU. El medio, en un artículo de opinión, argumenta que el éxito de esta acción ha "envalentonado" a la Casa Blanca, llevándola a proyectar amenazas sobre otros países, aunque no especifica declaraciones recientes concretas.
Paralelamente, y en lo que parece una contradicción dentro del conflicto, la vicepresidenta Rodríguez informó a través de Telegram que un buque de la compañía estadounidense Chevron zarpó de Venezuela con 500 mil barriles de crudo. Según un video de un trabajador naval compartido por la autoridad, el envío se realiza "cumpliendo con los convenios establecidos con Chevron". Esto ocurre pese a que el presidente Trump ha acusado previamente a Caracas del "robo" de crudo y otros bienes.
EL PAÍS critica que la intervención estadounidense carece de un plan democrático para Venezuela y que su objetivo principal sería el control del petróleo, "que considera una posesión de Estados Unidos". Por su parte, el relato oficial venezolano, recogido por La Tercera, enmarca el envío petrolero como un acto de estricto apego a la legalidad internacional y de cumplimiento de compromisos.