- ✓Keiko Fujimori lidera el escrutinio con más del 99% de las actas procesadas.
- ✓La ventaja de Fujimori sobre Roberto Sánchez es de aproximadamente 39,000 votos.
- ✓Fujimori obtiene alrededor del 50.1% de los votos válidos, Sánchez el 49.9%.
- ✓Quedan menos de 600 actas por procesar, muchas con observaciones.
- ✓La elección es una de las más reñidas en la historia reciente de Perú.
- ✓El partido de Sánchez ha solicitado la anulación de mesas de votación en Estados Unidos.
La candidata presidencial Keiko Fujimori, del partido Fuerza Popular, se perfila como ganadora de la segunda vuelta electoral en Perú con una ventaja de 39.115 votos sobre el izquierdista Roberto Sánchez, cuando el escrutinio oficial supera el 99,38% de las actas. Según la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE), Fujimori alcanza el 50,107% de los votos válidos (9.157.631 sufragios), mientras que Sánchez obtiene el 49,893% (9.118.516 votos), en una de las contiendas más ajustadas de la historia reciente del país.
Aún quedan 572 actas por revisar, la mayoría con observaciones o impugnaciones, que están siendo evaluadas por los Jurados Electorales Especiales (JEE). De acuerdo con El Mostrador, no hay actas pendientes de procesamiento, solo aquellas en trámite de envío al JEE. Cooperativa reporta que la diferencia es de 39.566 votos, cifra que varía ligeramente según la actualización del conteo, pero que en todos los casos se mantiene por debajo de los 40.000 sufragios.
El panorama se complica con el pedido de Juntos por el Perú, que solicita la anulación de 647 mesas de votación instaladas en tres ciudades de Estados Unidos, según informó Biobío. El Jurado Nacional de Elecciones (JNE) ha aceptado evaluar la solicitud, aunque aún no fija fecha para su análisis. Sánchez, quien aún no reconoce los resultados, ha convocado a sus seguidores a movilizarse este viernes 19 de junio contra supuestas irregularidades en el voto exterior, según reportó Cooperativa.
Fujimori, en su cuarto intento por llegar a la presidencia, no se ha declarado ganadora, pero su ventaja parece irreversible dado el reducido número de actas pendientes. El contexto es de alta polarización: Perú ha visto tres elecciones consecutivas decididas por menos de 50.000 votos, y el fujimorismo podría volver al poder 26 años después de la renuncia de Alberto Fujimori. La izquierda, por su parte, denuncia falta de transparencia en el proceso.