- ✓Christian Nègre, un ex alto funcionario del Ministerio de Cultura de Francia, está acusado de drogar a más de 200 mujeres durante entrevistas laborales.
- ✓El acusado utilizaba un potente diurético en infusiones para provocar que las mujeres perdieran el control de su vejiga.
- ✓La investigación comenzó en 2018 tras una denuncia inicial relacionada con el comportamiento inapropiado de Nègre.
- ✓Las víctimas han denunciado experiencias de humillación y angustia durante las entrevistas con el exfuncionario.
Christian Nègre, ex miembro del Ministerio de Cultura de Francia, está siendo investigado por presuntamente haber drogado a más de 200 mujeres para que se orinaran durante entrevistas laborales. Este caso ha conmocionado al país y ha puesto en evidencia la vulnerabilidad de las mujeres en el entorno laboral.
La investigación se inició en 2018, cuando un colega denunció que Nègre intentó fotografiar las piernas de una funcionaria. Tras esta denuncia, la policía descubrió una hoja de cálculo titulada 'Experimentos', donde el funcionario documentaba sus abusos con detalles minuciosos sobre dosis y reacciones de las víctimas.
Según las acusaciones, Nègre administraba un potente diurético en infusiones de tés y cafés, impidiendo que las mujeres fueran al baño durante las entrevistas, lo que generaba situaciones de angustia y humillación. La abogada de varias de las víctimas, Louise Beriot, ha señalado que estos actos son una manifestación de poder y dominación sobre los cuerpos de las mujeres.
Aunque en 2019 Nègre fue expulsado del servicio público, ha continuado trabajando en el sector privado mientras la investigación avanza lentamente. Las consecuencias de sus acciones han dejado secuelas duraderas en las víctimas, algunas de las cuales han desarrollado estrés postraumático.
Sindicatos como la Confederación General del Trabajo de Francia han exigido responsabilidades institucionales, argumentando que se permitió que Nègre actuara durante más de una década sin supervisión adecuada. Las denunciantes buscan evitar que otras mujeres sufran experiencias similares, resaltando la necesidad de un cambio en las políticas de protección en el lugar de trabajo.