- ✓El presidente de Perú, José Jerí, anunció la declaración de estado de emergencia en la frontera con Chile.
- ✓Decenas de migrantes, principalmente de origen venezolano, intentaron cruzar hacia Perú, generando bloqueos en la carretera Panamericana Sur.
- ✓Las autoridades peruanas han intensificado los controles migratorios en respuesta a la situación.
- ✓El gobierno chileno ha activado un diálogo de cancillerías para abordar la crisis en la frontera.
Este viernes, el presidente de Perú, José Jerí, anunció la declaración de estado de emergencia en la frontera con Chile, en respuesta a una creciente crisis migratoria que ha llevado a decenas de migrantes a intentar cruzar hacia territorio peruano.
La situación se intensificó cuando más de un centenar de migrantes, muchos de ellos de origen venezolano, bloquearon la carretera Panamericana Sur, lo que generó un gran atasco vehicular en ambas direcciones. Este bloqueo fue una manifestación de su deseo de regresar a sus países de origen, forzados por las estrictas políticas migratorias en Chile.
El gobierno peruano, a través del canciller Hugo de Zela, ha calificado esta situación como una 'crisis migratoria' y ha convocado reuniones extraordinarias con el Consejo de Ministros para abordar el tema. Las autoridades han decidido intensificar los controles de identidad y desplegar más efectivos de las Fuerzas Armadas en la frontera, como parte de sus medidas para garantizar la seguridad nacional.
En Chile, el ministro de Seguridad Pública, Luis Cordero, ha informado que se ha activado un diálogo de cancillerías para evitar una crisis humanitaria en la frontera, reconociendo que muchos de estos migrantes han quedado atrapados en el lado chileno debido a la militarización de la frontera peruana y las exigencias de visado que este país impone a los venezolanos.
La situación actual refleja un aumento de tensiones en la región debido a la migración irregular, lo que ha llevado a ambos gobiernos a considerar acciones más coordinadas para manejar el flujo de personas. En este contexto, la comunidad internacional observa con preocupación el desenlace de esta crisis y sus implicaciones para la seguridad y los derechos humanos en la zona.