- ✓El partido entre Real Oruro y Blooming terminó en una pelea campal.
- ✓Hubo un total de 17 expulsados, con 10 de Blooming y 7 de Real Oruro.
- ✓La Policía intervino utilizando gas pimienta para controlar la situación.
- ✓El resultado del partido fue un empate 2-2, lo que permitió a Blooming avanzar a las semifinales con un global de 4-3.
El encuentro de cuartos de final de la Copa Bolivia entre Real Oruro y Blooming se transformó en un escándalo monumental, cuando tras el pitazo final, una feroz batalla campal estalló en el campo de juego, dejando un saldo de 17 expulsados.
El partido, disputado en el estadio Jesús Bermúdez a 3.800 metros de altura, culminó en un empate 2-2, lo que permitió a Blooming avanzar a las semifinales con un global de 4-3. Sin embargo, la verdadera acción comenzó cuando el árbitro finalizó el encuentro.
Las tensiones comenzaron a escalar cuando un jugador de Real Oruro confrontó a un futbolista de Blooming, lo que rápidamente se tornó en un tumulto. La situación se descontroló, involucrando a jugadores, suplentes y cuerpos técnicos de ambos equipos, culminando en una intervención policial que utilizó gas pimienta para dispersar a los más agresivos.
El informe arbitral reveló que Blooming sufrió 10 expulsiones, incluyendo a su entrenador, Mauricio Soria, mientras que Real Oruro vio la salida de cuatro jugadores y su cuerpo técnico. La violencia fue tal que un funcionario de Blooming tuvo que ser operado por una fractura maxilofacial, un claro reflejo del nivel de agresividad que se desató.
Este evento ha sido calificado como una "vergüenza nacional" y plantea serias preguntas sobre la seguridad en los eventos deportivos en Bolivia. La necesidad de medidas más estrictas para garantizar la tranquilidad en el fútbol se vuelve cada vez más urgente.