- ✓El ministro del Interior, Álvaro Elizalde, ha negado que haya un aumento en los flujos migratorios desde Chile hacia Perú.
- ✓Las estadísticas de la Policía de Investigaciones (PDI) indican que las salidas de migrantes en noviembre de este año son menores que en el mismo mes del año pasado.
- ✓La situación ha sido influenciada por la militarización de la frontera por parte de Perú y las declaraciones del candidato presidencial José Antonio Kast sobre la expulsión de migrantes.
El gobierno chileno ha descartado un aumento en los flujos migratorios hacia Perú, a pesar de la reciente militarización de la frontera por parte del gobierno peruano. El ministro del Interior, Álvaro Elizalde, subrayó que las estadísticas de la Policía de Investigaciones (PDI) no reflejan un incremento en las salidas de migrantes, indicando que las cifras de noviembre de este año son inferiores a las del mismo mes del año pasado.
Elizalde afirmó que entre 2021 y 2024, la migración irregular ha disminuido en un 48%, lo que contradice las percepciones de mayor demanda por salir del país que han surgido en los últimos días. En una entrevista, el ministro destacó que la percepción de un aumento es más bien un fenómeno comunicacional que no se respalda con datos oficiales.
El subsecretario del Interior, Víctor Ramos, también se refirió a la situación, enfatizando que el gobierno ha habilitado mecanismos para que los migrantes que ingresaron irregularmente puedan salir del país de manera ordenada y segura, resaltando que cerca de 30,000 migrantes han utilizado esta opción durante el gobierno de Gabriel Boric.
Las declaraciones del candidato presidencial José Antonio Kast, quien ha instado a los migrantes irregulares a dejar el país, han sido citadas por algunos como un factor que podría influir en los flujos migratorios. Sin embargo, Elizalde aseguró que las cifras oficiales no respaldan esta afirmación y que las advertencias del candidato no han tenido un impacto significativo en la demanda por salir de Chile.
Esta situación se desarrolla en un contexto de creciente preocupación por la migración irregular en la región, donde las políticas y acciones de los gobiernos de Chile y Perú están bajo el escrutinio público. La administración chilena continúa trabajando en políticas que buscan un control más efectivo de las fronteras y una gestión adecuada de la migración.