- ✓No existen hechos comunes verificados por todos los medios, ya que cada artículo cubre un evento completamente diferente: 1) Denuncias al CNTV por comentarios sobre el hijo de Araneda y Vacarezza, 2) Estreno de la obra teatral "Flow" en Teatro a Mil, 3) Negociaciones de fusión entre Rio Tinto y Glencore, 4) Defensa del Atlético de Madrid a Simeone tras polémica con Vinicius.
El Consejo Nacional de Televisión (CNTV) ha ingresado y está tramitando 51 denuncias relacionadas con los polémicos dichos del periodista Sergio Rojas sobre el hijo adoptivo de Rafael Araneda y Marcela Vacarezza. La cifra, confirmada según EMOL, refleja el impacto de las declaraciones realizadas el pasado 18 de diciembre en el programa "Que te lo digo" de Zona Latina, donde Rojas cuestionó que los padres expusieran al niño de 7 años en su docurreality "Vive Sudáfrica" para "vanagloriarse" y "sentirse buenos y generosos".
Entre las denuncias recibidas destaca una presentada esta semana por la Defensoría de la Niñez. El defensor Anuar Quesille explicó a El Mercurio, según la información recogida por EMOL, que consideran que los hechos "afectan la dignidad, la vida privada, el resguardo de la identidad y el derecho del niño a recibir orientación y cuidado de sus padres, sin considerar su interés superior ni el rol primordial de su familia en su crianza".
La propia familia Araneda Vacarezza también presentó una queja ante el CNTV, calificando los comentarios de Rojas como un "acto racista, discriminatorio, violento e inaceptable, carente de las mínima empatía". Además, según la misma fuente, la familia evaluaría presentar acciones legales en contra del periodista, lo que añade una capa jurídica a la controversia mediática.
La polémica se centra en la delgada línea entre la vida pública y privada de los hijos de figuras televisivas. Rojas argumentó en su momento: "Me parece que la línea entre tener un hijo porque es un bien para el niño y porque lo tienen para vanagloriarse... es muy delgada. Porque cuando yo tengo algo, lo cuido, no lo expongo". Estas palabras, emitidas en un programa de alta audiencia, desataron un debate que trascendió la farándula y llegó a instancias de protección de derechos.